
Es la tortuga marina más grande del mundo y su apariencia es inusual con relación a las demás especies de tortugas del mar. Su caparazón mide en promedio 160 cm, es alargado, no tiene escamas sino siete quillas longitudinales en el dorso, es blando y con apariencia de cuero, de ahí su nombre científico.

En el Día Mundial de las Tortugas Marinas recordamos que estas especies enfrentan amenazas crecientes como el cambio climático. Entre ellas, El Niño altera las condiciones del océano y puede afectar su supervivencia y reproducción.